viernes, 23 de enero de 2009

Historias de Cronopios...


Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles."

Julio Cortazar

PD... y si es asi... donde?...
Tal vez aun no se ver con ojos de cronopio

1 comentario:

cerebro reglamentario dijo...

Hola Verónica, gracias por seguir el link.
No se trata de falta de valentia sino de otros asuntos personales a los que tenia que atender.
La referencia entre comillas no es literal, asi que no podria responder por eso.
De todas formas te explico que en el volante que te deje, habia una referencia concreta: no reconocernos es una forma de violencia y no al reves. En este caso, el orden de los factores si altera el producto, no?
No tengo inconveniente en sentarme y hablar, las veces que sea necesario. Te dejo mi mail: cerebroreglamentario@gmail.com. Un saludo